La expresidenta Cristina Kirchner regresó a la escena pública este viernes durante el Congreso Educativo Nacional realizado en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, donde lanzó fuertes críticas contra el gobierno de Javier Milei y advirtió sobre una «descomposición institucional» y una crisis económica que, según ella, atraviesa el país.
En su discurso, Kirchner cuestionó la aprobación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que habilita un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Además, vinculó la prohibición de ingresar a Estados Unidos, impuesta por el gobierno de Donald Trump, con el rechazo de la Cámara de Casación Federal al recurso extraordinario que presentó en la causa Vialidad. «Muy a pedido, este hombre no se la banca solo», afirmó, en referencia a Milei, a quien también acusó de intervenir en decisiones judiciales.
La exmandataria calificó al tribunal como «macrista» y denunció que existe una estrategia coordinada para perjudicarla. Asimismo, criticó a los legisladores peronistas que apoyaron el DNU, señalando que, de no haberlo hecho, el «cheque en blanco» al FMI no existiría. «Si los diputados peronistas de Catamarca, Misiones, Salta hubieran votado junto al peronismo y otras fuerzas, este cheque en blanco no existiría», sentenció, expresando su «dolor» por la situación.
Kirchner también arremetió contra el vocero presidencial, Manuel Adorni, por utilizar la metáfora de la «rueda de auxilio» para referirse al acuerdo con el FMI. «Horrible metáfora, hermano… usamos la rueda de auxilio cuando pinchaste. Y pincharon. Le pesaron motosierra a Dios y María santísima», ironizó.
En otro pasaje de su discurso, la expresidenta se refirió a Milei como «el presidente que no sabe cómo se llama San Martín y lo llamó Juan José», y cuestionó la reciente transferencia de una mina de rodocrosita a la provincia de Catamarca, preguntándose si «vale entregar la dignidad por una mina de rodocrosita».
Finalmente, Kirchner hizo un llamado a la organización política del pueblo argentino y criticó la «crisis del Poder Judicial», donde, según sus palabras, «tres de los cuatro jueces de la Corte Suprema aceptaron ser designados por decreto y otro juró pese a haber negado que lo haría».
Con este discurso, la exmandataria marcó su regreso como titular del Partido Justicialista, dejando en claro que su crítica al gobierno libertario y a la situación actual del país será un eje central en su accionar político en los próximos meses.




