En una sesión marcada por tensión y cruces entre oficialistas y opositores, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles el DNU 179/25, impulsado por el Gobierno de Javier Milei para avanzar en un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La iniciativa obtuvo 129 votos a favor, 108 en contra y 6 abstenciones, logrando así el respaldo necesario para evitar su paso por el Senado, donde el oficialismo enfrenta mayores dificultades.
El proyecto, que contó con el apoyo de La Libertad Avanza (LLA), PRO, UCR, Coalición Cívica, Innovación Federal y Producción y Trabajo, además de la mitad de Encuentro Federal, autoriza la firma de operaciones de crédito público bajo el Programa de Facilidades Extendidas. Este incluye un plazo de amortización de 10 años y un período de gracia de 4 años y medio. Aunque los detalles del acuerdo aún no se han revelado, se espera que parte de los fondos se destinen a cancelar letras intransferibles en dólares del Banco Central y a cubrir vencimientos del programa de 2022.
Los votos en contra provinieron principalmente de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, Democracia para Siempre (espacio de Facundo Manes) y un sector de Encuentro Federal. Por su parte, las abstenciones correspondieron a diputados como Oscar Agost Carreño, Nicolás Massot, Emilio Monzó, Florencio Randazzo, Lourdes Arrieta (ex LLA) y Martín Tetaz (UCR).
La sesión se desarrolló en un contexto de protestas sociales frente al Congreso, donde manifestantes expresaron su descontento con las políticas del Gobierno. Ante este escenario, el Ministerio de Seguridad Nacional, que lidera Patricia Bullrich, emitió una advertencia contundente: «La policía va a reprimir todo atentado contra la República». Bullrich reforzó esta postura en redes sociales, afirmando: «Marcha o violencia: no es lo mismo. Alterar el orden público y la vida democrática es un delito federal. Si hay violencia, alejarse. Las Fuerzas actuarán».




