Bahía Blanca enfrenta una de sus peores tragedias tras el temporal que dejó 13 muertos y graves daños en la ciudad. El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, confirmó que 12 personas han fallecido (7 identificadas y 5 sin identificar), mientras continúan las tareas de asistencia en las zonas más afectadas, donde no hay luz, agua ni señal de celular.
Este sábado, la ciudad amaneció con un cielo parcialmente despejado y temperaturas de 20 grados, lo que permitió a los habitantes iniciar la limpieza y secado de sus pertenencias. Sin embargo, Ingeniero White sigue siendo la localidad más complicada, con grandes acumulaciones de agua debido a la pleamar que impide su drenaje. En General Cerri, el nivel del agua descendió, pero aún alcanza la altura de los tobillos.

Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, junto a la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y el ministro de Defensa, Luis Petri, recorrieron las zonas afectadas para coordinar las tareas de asistencia con el intendente local, Susbielles.
El escenario en General Cerri e Ingeniero White es desolador: cientos de autos chocados, vecinos intentando secar muebles y retirar agua de sus hogares, y puentes clausurados debido a los destrozos causados por el caudal. Además, muchos árboles caídos y la falta de suministro eléctrico complican la circulación y la comunicación.
Los vecinos expresan impotencia, tristeza y bronca ante esta situación, mientras las rutas de acceso a la ciudad permanecen cortadas por anegamientos y socavones, según informó Vialidad Nacional.




