El Ministerio de Seguridad confirmó que no implementa el protocolo antipiquetes durante la marcha del 24 de marzo en Buenos Aires. La decisión, coordinada entre la ministra Patricia Bullrich y su par de la Ciudad, Horacio Giménez, se basa en el carácter pacífico y conmemorativo de la movilización, que recorrerá desde la exESMA hasta la Plaza de Mayo.
Según fuentes oficiales, el operativo tendrá una mínima presencia policial, similar al abordaje durante la última protesta de jubilados. «Es un concepto completamente distinto al de piquete. La idea es tener la menor presencia posible», explicaron desde el entorno de Bullrich, quien destacó que se trata de una «marcha histórica» en el marco de un feriado nacional.
Aunque no se esperan incidentes, las autoridades monitorearán especialmente la desconcentración en Plaza de Mayo y alrededores, ante la posibilidad de que «infiltrados o grupos ajenos» intenten generar disturbios. El operativo priorizará la coordinación con Tránsito para los cortes de calles y la fluidez del tráfico, mientras se mantiene alerta en zonas sensibles como la Casa Rosada y el Congreso.




