Dura derrota para el Gobierno en la Cámara alta
El Senado rechazó los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, los candidatos a la Corte Suprema que el presidente Javier Milei había designado por decreto. Con una mayoría contundente en contra, la Cámara alta desestimó la estrategia del Gobierno, que apostó a la imposición sin consenso.
Votación y resultado: un rechazo abrumador
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Ariel Lijo: 27 votos a favor y 43 en contra.
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Manuel García-Mansilla: 20 votos a favor y 51 en contra, superando los dos tercios del recinto.
El rechazo de García-Mansilla deja al magistrado en una situación compleja, ya que había jurado en su cargo pese a la falta de aprobación del Senado. Ahora, deberá decidir si renuncia o desafía la decisión de la Cámara alta.
Los bloques opositores inclinaron la balanza
El peronismo, junto a sectores de la UCR y del PRO, lograron el quórum necesario para debatir y finalmente rechazar las nominaciones. Mauricio Macri, los radicales Martín Lousteau y Pablo Blanco, y el exlibertario Francisco Paoltroni fueron claves en el resultado.
En el caso de García-Mansilla, solo recibió apoyo de los senadores libertarios y de algunos aliados de provincias como Santa Cruz, Misiones, Corrientes y Chaco.
El decreto de Milei en el centro del debate
El principal cuestionamiento a la designación de García-Mansilla fue la falta de constitucionalidad del decreto con el que Milei lo nombró juez de la Corte. Durante la sesión, el radical Martín Lousteau fue tajante:
«Nos mintió tres veces en la cara a los senadores. O la ambición le gana o le ganan las presiones del Ejecutivo, en cualquiera de los dos casos no puede ser juez de la Corte».
Por su parte, el senador peronista Martín Doñate advirtió que los fallos que firme García-Mansilla serán nulos porque su designación no fue avalada por el Congreso.
Lijo, menos cuestionado pero igualmente rechazado
A diferencia de García-Mansilla, Lijo recibió algunos votos positivos dentro del peronismo. Sin embargo, su aceptación del decreto de Milei terminó hundiendo su candidatura.
El senador Paoltroni, quien fue expulsado del bloque libertario tras enfrentarse a Santiago Caputo, expresó duras críticas:
«Me llamó este insolente de la Casa Rosada y me pidió que me calle. Pero no solo no quiero que llegue a la Corte, sino que debería dejar de ser juez».
Un revés que expone la debilidad del oficialismo
Este rechazo expone la dificultad del Gobierno para imponer su agenda en el Congreso. A pesar de las presiones y negociaciones de último momento, el Senado decidió rechazar el intento de Milei de avanzar sin consenso.
Con García-Mansilla ya en funciones y Lijo fuera de carrera, la Corte Suprema sigue con una vacante sin definir y un juez cuya legitimidad está en duda.




